Plaza de Obradoiro

 

 

Para muchos la plaza más significativa de la ciudad, por su entorno. Es una gran plaza dominada por la envergadura de los edificios que la rodean. Las cuatro esquinas dejan fluir el paso de unos agitados turistas ávidos de conocimientos y de historia. Por uno de sus extremos la inmensa catedral con sus dos altas torres y su escalinata que desemboca directamente en la plaza y que invita su entrada al peregrino.

Enfrentándose al barroquismo de la catedral se impone el neoclásico Palacio de Rajoy, sede del Ayuntamiento y de la Xunta de Galicia, con un frontón triangular que culmina la imagen de Santiago Matamoros en Clavijo, obra de los escultores Gambino y Ferreiro. En los dos extremos más cortos de este rectángulo una construcción no menos importante, por un lado el antiguo Colegio de San Jerónimo o de artistas, que en la actualidad es sede del rectorado de la Universidad. Por el otro, el conjunto se completa con el antiguamente Hospital de Peregrinos, y que en la actualidad se conoce como Hostal de los Reyes Católicos, un hotel de lujo enmarcado en una construcción del siglo XVI.

Este no ha sido siempre su nombre. ‘Plaza de la Constitución’ y ‘Plaza de España’, antiguas formas de llamarle, aluden a su conexión directa con la historia de la Península.