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Las noches de Compostela son muy animadas. Santiago es una ciudad turística y universitaria. En período escolar, la población se duplica y las noches se vuelven sonoras y divertidas. En todo el casco histórico hay pubs, lugares donde se puede bailar y beber a gusto. Muchos de estos lugares de ocio son soterrados con paredes de piedra lo que les imprime un tono rústico y atractivo. Otro de los encantos de estos pubs es que en algunos de ellos se puede disfrutar de la música en directo de personas que tocan un instrumento musical o estudian en la academia de música compostelana y en sus noches libres organizan pequeñas descargas en estas cavernas celtas. |
Por las calles también hay atracciones para aquellos que no gustan de los lugares cerrados y prefieren respirar el aire de la noche. Los tuneros animan las noches en la Plaza de Obradoiro. A la luz de los soportales del Palacio de Raxoy, y con la Catedral como testigo, un grupo de estudiantes con sus instrumentos musicales animan a los que quieren marcha y diversión. Entonan canciones o coplas de diversas partes del mundo y muchas veces las transforman para darles un tono más jocoso y picaresco.
Otra posibilidad nocturna en Compostela es la de ir de copas. Tanto el casco histórico como la zona nueva de la ciudad están atestado de bares y cantinas. Un degustador de la noche puede escoger entre un pequeño bar con predominio de estructuras pétreas, uno con estilo abiertamente moderno, sobrio y funcional hasta un auténtico pedazo de Irlanda en tierras gallegas.
Divertirse en Santiago de noche es realmente fácil, tanto en espacios cerrados para cuando la lluvia se hace protagonista como para las largas noches de calor. Conocer la noche compostelana es caminar por sus calles concurridas de transeúntes habituales, de estudiantes de marcha, de peregrinos de paso, de turistas; es entrar en sus bares, discotecas, pubs y es disfrutar de la tuna en Obradoiro.
Las noches en imágenes